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EL ANÁLISIS por José Mastandrea
El virus de la pasión es más fuerte
El virus del fútbol es mucho más fuerte que el de la Gripe A que hoy sacude al mundo. Ya se vio el jueves.
Un estadio Centenario repleto le ganó por goleada a la gripe A H1N1.
Los hinchas de Nacional se apretujaron unos contra otros, alentaron, cantaron, gritaron y se abrazaron sin pensar en otra consecuencia que no fuera apoyar a su equipo en una instancia, clave, decisiva, por la Copa Libertadores de América.
Hoy se vivirá otra fiesta similar en el Centenario, y habrá otra multitud en las tribunas contagiándose de pasión.
Gorros, bufandas, camperas, guantes, lo que sea para paliar el frío del crudo invierno, pero sólo como medida de resguardo para poder gritar fuerte por el club de sus amores.
Nadie le teme a la Gripe A. Todos se olvidan de la pandemia porque el virus del fútbol es más fuerte.
Quizás se vea algún barbijo, algún recipiente de mano con alcohol en gel, medidas caseras como para atenuar el temor.
Pero a los hinchas no hay con qué darles. Les importa más "su" camiseta que la gripe porcina.
Hoy, Nacional y Defensor volverán a verse las caras. Sin tapabocas, claro, lo harán con la ilusión de llegar a un título, a un campeonato.
Ovación digital
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