|
|
|
||||||||
DESDE EL ARCO por José Mastandrea
Se para y se juega, pero vale la pena
El Torneo Apertura para más que el `121` a Pocitos. Así y todo, es uno de los campeonatos más atractivos de los últimos tiempos.
Quedan cuatro fechas para su culminación y hay cuatro equipos que pelean el título.
Nacional y Liverpool no aflojan, están en ese mano a mano empecinado desde hace varias fechas y hoy son pocos los rivales que pueden vencerlos.
Wanderers y Defensor Sporting perdieron puntos importantes este fin de semana. Los bohemios no pudieron ganar en Melo y los violetas dejaron dos unidades ante Racing. Al igual que tricolores y aurinegros `se comieron` un gol de saque lateral, algo incomprensible, por cierto.
Peñarol, el otro equipo que estaba metido en la pelea, dejó dos puntos por el camino y quedó demasiado relegado en la tabla, muy lejos de los dos líderes.
Danubio, el sexto en discordia, volvió a perder y quedó sumido en una grave crisis deportiva. Los de la Curva hace cuatro partidos que no ganan. Llevan tres derrotas al hilo, algo que no era común en el conjunto de la franja.
La nota saliente del fin de semana la dio, precisamente, Fénix, el último verdugo de los danubianos.
Después de once fechas, pudo festejar su primera victoria. Y lo hizo con alma y vida. El triunfo se vivió de una manera especial dentro y fuera de la cancha.
Más que una victoria, fue cortar un maleficio.
Ovación digital
| « volver |