El keniano David Rudisha, de 21 años, quebró uno de los records más antiguos en el atletismo mundial al correr los 800m en 1:41.09, dos centésimas menos que la marca de Wilson Kipketer de 1997.
Rudisha, que ya tenía la mejor segunda marca histórica (1:41.51), cumplió los pronósticos hoy en Berlín, en una cita triunfal también para la sudafricana Caster Semenya, que ganó los 800m femeninos con nueva marca de 1:59.90.
"El año pasado hacía mal tiempo y no me clasifiqué para la final. Por eso no quería ni hablar de batir el récord antes de la carrera, pero sabía que era mi día", dijo Rudisha.
"Le pedí a la ´liebre´ (su compatriota Sammy Tangui) que corriera la primera vuelta en menos de 49 segundos y logró hacer un gran trabajo. Cuando vi el cronómetro en 1:41.09 me sentí muy bien. Fantástico", añadió Rudisha, ganador de punta a punta.
Rudisha, quien pasó los 600m en 1:14,54 y corrió casi solitario los últimos 300m, sacó más de tres segundos a su compatriota Boaz Kiplagat Lalang y se convirtió es el único atleta en activo que baja el 1:42, un logro que antes sólo habían conseguido Kipketer y Sebastian Coe.
Su hazaña relegó el triunfo de Semenya, campeona mundial de 800m, tras su suspensión de once meses en los que tuvo que someterse a diversas pruebas médicas para confirmar su femineidad.
Semenya bajó por primera vez los dos minutos: 1:59.90.
"Me sentí muy bien, sin pensar mucho en lo que ocurrió después de mi medalla de oro de Pekín. Me concentré en esta carrera y en el cronómetro. Mi objetivo era bajar de los dos minutos y lo logré", afirmó la sudafricana. (ANSA).