SILVIA PÉREZ
El veterano feriante despachaba la fruta como todos los domingos. Pero esta vez no pronunciaba su ya clásica frase "lleve vecina, lleve que no se va a arrepentir", ni vociferaba anunciando el precio de las mandarinas. "¡Vamos tricolor! ¡Fuerza!", intentó alentarlo uno de sus colegas que sabía que su corazón estaba oprimido por la injusta muerte de Diego Rodríguez. "Sí... hoy los `bolsos` estamos de luto. Es bravo aceptar la muerte de un chiquilín. La verdad, lo único que me reconforta es la actitud del tradicional adversario, que no hizo otra cosa que darnos para adelante", le respondió por fin. El veterano de la feria tenía razón. Los jugadores de Peñarol estuvieron en el sanatorio, en el velorio y mandaron una corona. Los dirigentes fueron a la sede de Nacional y en los sitios de hinchas carboneros no hubo otra cosa que voces de aliento. ¿Será que la unión que nos hizo sentir la selección sigue prendida en los uruguayos? Parece que sí.