El presidente Evo Morales sufrió una lesión en un partido de fútbol jugado el domingo al recibir un golpe en la pierna derecha de parte de un defensor de un equipo capitaneado por su rival político, el alcalde de La Paz, Luis Revilla, según informó el lunes el propio mandatario.
Morales declaró a periodistas que recibió un ``planchazo´´ (jugada fuerte) en el pie derecho.
``Eso no es fútbol, pero no es la primera vez que me pasa´´, dijo a los periodistas, pero negó haber ordenado la aprehensión de su agresor, ya que un policía intentó detener al jugador Daniel Gustavo Cartagena después del encuentro.
El alcalde de La Paz intercedió por el jugador. ``Si quieren detenerlo tendrán que llevarme a mi también´´, dijo Revilla, que también jugó en el partido.
Imágenes difundidas por la televisora Cadena A y por Youtube muestran el momento de la jugada fuerte y la posterior reacción de Morales que, con el número 10 en su camiseta de color verde, se desquita propinándole un rodillazo en el abdomen a Cartagena, que cayó al suelo.
El partido amistoso entre el equipo de Morales y el conjunto del alcalde paceño fue muy disputado, acabó 4-4 y con cuatro expulsados, dos por bando. El juego fue parte de la inauguración de una cancha de césped sintético obra financiada por el gobierno central y el municipio en un barrio de La Paz.
El partido fue seguido por hinchas de uno y otro bando quienes también rivalizaron en las tribunas.
La casa de Gobierno difundió el lunes un examen médico que constata una ``laceración de piel a nivel de la cara anteriorinterna de la pierna derecha (de Morales), causada por una jugada brusca´´ y recomienda al mandatario un ``reposo de tres a cuatro días´´.
Morales desoyó el consejo y el lunes acudió a su despacho para atender su agenda.
``En ningún momento hubo mala intención, nunca quise agredir al presidente´´, dijo el jugador Cartagena.
Morales y el alcalde de La Paz eran aliados políticos hasta enero pasado cuando se distanciaron a raíz de las elecciones de alcaldes que en La Paz fue ganada por el partido de Revilla, el Movimiento Sin Miedo (MSM).
Las diferencias se hicieron irreconciliables después que la Contraloría dirigida por un funcionario del partido de Morales ordenará una investigación a Revilla quien calificó el proceso como una maniobra política del gobierno destinada supuestamente a destituirlo. (AP)