DANIEL ROSA
Y una tarde volvió Robert Flores. De la mano de Juan Ramón Carrasco pasó de no estar ni en la lista de concentrados ante Cerro a ser titular ayer. Pero no sólo volvió físicamente, sino también futbolísticamente. Fue muy distinto a aquel jugador entreverado, lento y parsimonioso que se había visto en las primeras fechas. Este quiso la pelota, metió pases profundos y milimétricos, se buscó constantemente con Mauricio Pereyra y fue el jugador que Nacional fue a buscar, es decir, el generador de juego.
"Jugué en la posición que normalmente acostumbro desde que empecé a jugar en Primera con Juan. Siempre me pidió lo mismo y la confianza que me da es la que a un jugador le hace sacar lo mejor dentro de la cancha. Nos conocemos mutuamente; yo sé lo que quiere de mí y él lo que le puedo aportar", dijo.
Fue de los futbolistas que más contacto tuvo con el balón. "Un jugador siempre quiere tener la pelota, porque sino no se puede jugar. De repente en algunos momentos anduve un poco de más con ella, pero fue por circunstancias del partido", explicó.
Lamentó el resultado. "Nos queda el sabor amargo de haber dejado dos puntos, pero también el dulce del cambio en el buen sentido que sufrió Nacional para atacar. Por ahí nos faltó el puntillazo final para empujarla a la red. Si hubiéramos estado un poco más finos en la definición nos llevábamos los tres puntos".
Su hermano Darío le arrimó alguna en el medio, pero "todo queda dentro de la cancha. Seguramente hablaremos del partido dentro de un rato, ya que vivimos juntos".
No logran darlo vuelta
Nacional no pudo ganar ninguno de los encuentros en los que comenzó perdiendo. En los únicos dos en los que se impuso (1-0 a Bella Vista y 4-2 a Miramar Misiones) anotó primero, pero en cinco (Wanderers 1-1, Fénix 0-3, El Tanque Sisley 1-1, Cerro 1-4 y Racing 2-2 ayer) comenzó abajo, en tanto el restante (Liverpool) no tuvo goles. Por lo tanto, los tricolores no han conseguido dar vuelta un partido en lo que va de la temporada.En otro orden, Mauricio Pereyra y Alejandro Lembo quedaron al borde de la suspensión, ya que ambos sumaron ayer su cuarta tarjeta amarilla.