El internacional peruano Paolo Guerrero, del Hamburgo, será sancionado de nuevo por su comportamiento en el partido entre su equipo y el Bayern de Múnich (0-0) disputado el viernes, en la novena jornada del campeonato alemán de fútbol de primera división.
"Un comportamiento de este tipo es inaceptable. Paolo es un niño", dijo el técnico del Hamburgo, Armin Veh, que le aplicará probablemente una fuerte sanción financiera.
A Guerrero, de 26 años, no le gustó que le sustituyeran tras una hora de juego y, cuando vio el número de su camiseta en el indicador electrónico, abandonó el campo andando, dio una patada a un panel publicitario y se fue a los vestuarios.
No es la primera vez que el delantero peruano, en el equipo alemán desde 2006, protagoniza un incidente de este tipo. El pasado mes de abril, en su primer partido en la Bundesliga tras un larga ausencia por lesión, lanzó una botella contra un hincha de su equipo que, según él, le había insultado.
Tras el incidente la federación alemana le sancionó con cinco partidos y su club le impuso una multa de entre 50.000 y 100.000 euros, un récord. (AFP)