Miami Heat y Los Angeles Lakers son los principales candidatos al título de la NBA, cuya temporada 2010-2011 se iniciará mañana con mucha gente frotándose las manos por ver en una misma cancha el duelo entre la ´Troika Mágica´ del primero y la ´Dupla Dorada´ del segundo.
El Heat, con sus astros LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh es sin dudas la principal potencia de la Conferencia Este, mientras en el Oeste los Lakers se han establecido como la nueva dinastía de la NBA, gracias a sus estrellas Kobe Bryant y Pau Gasol.
Sin dudas que una final entre Lakers y Heat elevaría los ratings televisivos a niveles nunca vistos, y de paso le daría un empujón considerable a una Liga que no pasa por su mejor momento financiero, según su presidente, David Stern.
Pero del dicho al hecho va un trecho, y antes de llegar a los playoffs por el campeonato en junio próximo los dos favoritos en el papel deben sortear todo tipo de adversidades, desde lesiones de sus figuras hasta rencillas internas. Sin olvidar la oposición de rivales con calidad suficiente como para cortarles el paso.
Los Lakers han ganado los últimos dos campeonatos gracias a una fórmula sencilla que les ha dado fortaleza y versatilidad: mantener el mismo núcleo de jugadores por varias temporadas.
Kobe y Gasol son sus motores, pero alrededor de ellos giran hombres fogueados como Lamar Odom, Derek Fisher, Ron Artest y Andrew Bynum. Este año reforzaron la posición de base con Steve Blake, y la banca con Matt Barnes.
Sus puntos débiles serán las lastimadas rodillas de Bryant y Bynum, y el paso de los años sobre Fisher y su laureado técnico Phil Jackson, de 65 años.
Phil Jackson, el ´Señor de los Anillos´ (ganó 10 títulos de la NBA), viene presentando dolencias físicas que en las últimas campañas han limitado su tiempo al frente de los Lakers.
Los Lakers no pueden descuidarse en el Oeste de rivales como los San Antonio Spurs del argentino ´Manu´ Ginóbili; Phoenix Suns, Dallas Mavericks y Houston Rockets, todos con jugadores de peso y experiencia para atravesárseles en el camino.
Y mucho menos de unos Oklahoma City Thunder que cuentan con la nueva superestrella de la Liga, Kevin Durant, líder anotador del pasado campeonato (30,2 puntos por juego).
En tanto Miami, con los refuerzos de James y Bosh llegados en la primavera, se ha convertido en el ´Dream Team´ de la Liga, pero ya antes de arrancar la campaña enfrenta problemas, con la lesiones de varios jugadores de reparto pero con papeles claves.
La cuarta gran adquisición del equipo este año, el escopetero Mike Miller, no podrá arrancar el martes pues se recupera de una operación en el dedo pulgar de su mano derecha, y será baja al menos hasta principios de enero.
También lesionados se encuentran Mario Chalmers y el puertorriqueño Carlos Arroyo, llamados a disputar la posición de armador titular.
El contar con nombres de lujo no le asegura al Heat una plaza a la final. De hecho, en la pretemporada sus principales rivales, Boston y Orlando, tuvieron mejor desempeño.
Los Celtics también tienen su troika -Kevin Garnett, Paul Pierce y Ray Allen- que les llevó al título en la campaña 2007-2008 y a la final de 2009-2010, además de contar con el base más efectivo del pasado campeonato, Rajon Rondo, y el refuerzo en la banca del veterano Shaquille O´Neal.
Su lado flaco es la edad, con 36 años promedio, y la tendencia a las lesiones de sus estrellas.
Orlando, finalista de 2008-2009 cuando cayó ante Lakers, cuenta con un grupo que también lleva varios años juntos, encabezado por su centro Dwight Howard, una superestrella al nivel de LeBron, Wade, Bosh y Kobe Bryant.
El martes arrancará el torneo con Miami visitando a Boston en una primera pulseada entre grandes; Portland Trail Blazers recibiendo a Phoenix y los Lakers midiéndose a los Houston Rockets del argentino Luis Scola. (AFP)