Seis de los mejores pilotos de rally del mundo intentarán, este fin de semana en Cardiff, llevarse la victoria en la prueba de Gran Bretaña, la última de la temporada, con el objetivo de lucirse en una carrera que ya no podrá cambiar los resultados del Mundial WRC-2010.
Se trata de los franceses Sébastien Loeb (Citroën C4), ya coronado campeón del mundo por séptima vez, y Sébastien Ogier (C4), los finlandeses Mikko Hirvonen y Jari-Matti Latvala (ambos con Ford Focus), del noruego Petter Solberg (C4) y del español Dani Sordo, también con un C4.
Loeb, máximo favorito para la decimotercera y última carrera de la temporada, consiguió dos victorias seguidas en Cardiff y buscará la tercera, convertido de nuevo en el enemigo número uno para sus rivales.
"Si me siento bien y las condiciones son favorables voy a intentar lograr una tercera victoria", dijo el alsaciano, que consiguió 61 victorias en toda su carrera.
Para el francés, subir al primer lugar del podio sería también una buena manera de terminar el año con su Citroën C4 WRC, un coche con el que logró 26 victorias en 56 rallies desde 2007, y que en 2011 será sustituido por el modelo DS3.
Entre los otros aspirantes a ganar en Cardiff también está Mikko Hirvonen (Ford Focus), que se impuso en este mismo circuito en 2007 y fue subcampeón del mundo en 2009, pero que tuvo una mala temporada en 2010.
También aspiran a la victoria dos jóvenes talentos, el francés Sébastien Ogier (Citroën C4) y el finlandés Jari-Matti Latvala (Ford Focus), que luchan por el subcampeonato mundial.
Ogier, apodado ´Seb 2´, ganador en Portugal y en Japón, tiene 11 puntos más que Latvala. Pero el noruego Petter Solberg podría inmiscuirse en este duelo con su C4, aunque no logró ninguna victoria desde 2005 en el Mundial, a pesar de haber subido siete veces al podio esta temporada.
El último pretendiente serio a ganar en Cardiff es el español Dani Sordo que el año que viene podría dejar Citroën. El campeón del mundo junior de 2005 y copiloto de Loeb entre 2006 y 2010 no logró ganar nunca.
Igual que el año pasado, el rally de este fin de semana se disputará en los alrededores de la bahía de Cardiff, un puerto deportivo en el que se correrá el primer tramo cronometrado.
El resto de los 350 kilómetros de las pruebas especiales se correrán por pistas de asfalto y tierra mientras que los tramos finales se disputarán cerca del castillo de Margam. (AFP)