"Es imposible que suceda lo que los hinchas de Peñarol aseguran, por la forma que tenemos de trabajar", afirmó José Otero, presidente de los funcionarios de recaudación de la AUF -encargados de la venta de entradas- sobre la "acusación" de ver a un funcionario con tres talonarios de entradas para la Amsterdam llenos al momento de cerrar su ventanilla.
Sucedió el jueves a la mañana, día en que rápidamente se agotaron las 7.000 entradas puestas a la venta para los hinchas de Peñarol en 13 boleterías del estadio Centenario.
"El mecanismo que tenemos hace que un compañero recién pueda pedir un talonario nuevo en el momento de vender completamente el anterior. Vende 100 entradas y pide reposición; en ningún momento los talonarios se acumulan", sostuvo Otero.
"Esto es parte de la injusticia en la que estamos acostumbrados a trabajar, pero no podemos reaccionar. Si algún hincha pide una explicación determinada y reúne las condiciones para ser atendido por nosotros, se la damos sin problema", contó Otero.
El funcionario también afirmó que se implementó un sistema de trabajo -que prefieren no hacer trascender para que siga surtiendo efecto- que le permite identificar a compradores que trabajan para los revendedores ya conocidos y que se mantienen alejados de las bocas de venta, pero en su zona de influencia, por lo que hay un mayor control de las entradas.