DIEGO PÉREZ
Diego Aguirre estuvo ayer a la mañana con ese "nueve" que quiere para su plantel. Ese jugador se llama Juan Manuel Olivera, llegó a Montevideo el 24 de diciembre a la medianoche desde Arabia Saudita y está dispuesto a quedarse en el país para jugar en Peñarol.
Por eso, se entiende que está a horas de producirse la tercera incorporación de los aurinegros y -respetando la trayectoria de Fabián Carini- la más importante de este período de pases. Faltan solucionar detalles económicos, pero ambas partes están dispuestas a hacer un esfuerzo.
"Intercambiamos opiniones con Diego Aguirre, a quien no conocía personalmente. Un hombre que es ganador en Peñarol, que ha marcado historia en el club, transmite lo que se siente al jugar con toda esa gente detrás. Está claro que poder jugar en un grande tiene un plus especial y hacerlo en la Libertadores con un club que tiene tanta historia ahí, es más especial aún, te tiene que mover interiormente. Esas son las cosas que uno tiene que poner en la balanza a la hora de elegir", contó Olivera, conocedor de las enormes diferencias económicas entre el mercado uruguayo y los últimos en los que estuvo.
"No soy de otro planeta, sé lo que es Uruguay y estoy dispuesto a venir. Le di mis condiciones a mi representante y si nos ponemos de acuerdo en ese sentido, arreglo hoy, mañana o cuando sea. Es decir, no soy de los que dice algo y después deja pasar el tiempo esperando algo mejor. Puse mis condiciones y si se cumplen ya está", afirmó Olivera horas después de su regreso y en medio de las visitas familiares de rigor.
Tras cinco meses en el Al Shabab de Arabia Saudita, Olivera decidió rescindir su contrato pensando en su familia y siguiendo los pasos del técnico que lo llevó a aquellas millonarias tierras, Jorge Fossati. "La decisión de Jorge de venirse tuvo mucho que ver con la decisión mía. Él me ayudó mucho a la hora de pelear por muchas cosas y le estoy eternamente agradecido. En todo momento tuve su respaldo y fue a discutir temas míos como si fueran suyos. Sabía que al irse él, iba a perder fuerza, entonces fue una razón más por la que decidí rescindir", reconoció este delantero de 1,91 metros.
"Soy sincero, de acá me llamaron Danubio y Peñarol. A Danubio lo siento como mi casa, pero la verdad es que con el que hablé, aunque si se quiere de manera informal, fue con Peñarol a través de Aguirre. En ese sentido sí puedo decir que las cosas están más avanzadas", admitió Olivera, formado futbolísticamente en Danubio, a quien dice estarle muy agradecido y nunca cerrarle las puertas para una posible vuelta.
Pero está claro que Peñarol lo entusiasma. Y a Peñarol le entusiasma contar con Olivera. En caso de concretarse, el corpulento delantero llegará como "libre".
"La verdad pensé que iba a ser más difícil que se diera mi salida de buenas maneras de Arabia. Sobre todo por el esfuerzo económico que habían hecho hace unos meses. Pero gracias a la intermediación de Jorge, le pudimos explicar al presidente del club que no me estaba sintiendo bien, les dijimos cuáles eran las razones y llegamos a un acuerdo", afirmó Olivera.
El jugador contó que mientras estaba en Arabia, "hubo un sondeo desde la `U`, pero tres días antes de rescindir mi contrato ellos se habían asegurado a otro delantero. Y después me han ofrecido algunas cosas otras cosas, pero hay veces que no sabés si el entrenador te pidió o si son los dirigentes u otras personas. Por eso estoy tranquilo en cuanto a esta posibilidad que se abre de ir a Peñarol, por la charla que mantuvimos con Aguirre; charla de fútbol, sincera".
El tapado se destapó y como informara Ovación ayer, es uruguayo. Está en el país y tiene ganas de quedarse. Seguramente lo hará en Peñarol.
Las cifras
8 equipos: Danubio, San Lorenzo, Cruz Azul, "U" de Chile, Suwan, Shaanxi, Libertad y Al Shabab.
3 millones de dólares pagó en agosto Al Shabab de Arabia Saudita por el pase del delantero.
Peñarol: "Está claro que jugar la Copa en un club con tanta historia, es especial"
Aguirre: "Un hombre que es ganador en Peñarol, trasmite lo que es jugar allí"
Fossati: "La decisión de Jorge de venirse tuvo mucho que ver en la mía"
En Chile
Les dio una ventaja e igual casi les ganó
Juan Manuel Olivera debutó con 20 años en la Primera de Danubio y en 2004 ganó el Apertura (ese año el equipo fue campeón Uruguayo). También fue campeón en Paraguay con Libertad y en Chile con la "U", donde estuvo en dos períodos. Allí, precisamente, el "Flaco" dejó una huella marcada a fuego, a pesar que los primeros meses fueron duros "porque las cosas no salían", como cuenta hoy adorado por la hinchada azul.
Cuando en agosto de este 2010 se fue a Arabia Saudita, lideraba la tabla de goleo del Torneo Nacional de Chile, con 16 tantos. Cuatro meses después, terminó siendo goleador del campeonato Milovan Mirosevic, de Universidad Católica, con apenas tres tantos más que el uruguayo.
En una temporada y media Olivera convirtió 43 goles con los azules: 35 por los torneos nacionales de Chile, cuatro por la Libertadores y otros cuatro por la Sudamericana. Esa notable actuación le permitió ser galardonado el año pasado como el mejor deportista extranjero en Chile por parte del Círculo de Periodistas de ese país.
Antes de dejar la "Uchi", los dirigentes lo consultaron sobre Carlos Bueno. Él les dijo que era un jugador de cuadro grande, le abrió las puertas y los dirigentes, claro, le hicieron caso.