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JUEGO DE COPAS por Jorge Savia
Era indispensable meter un "manazo"
Tabárez dijo que "los uruguayos no pensamos más que salir segundos es un desastre"; y es cierto, se palpa en la calle. Sin embargo, uno -que comparte ese modo de ver, pese a pertenecer a una franja etárea cuyos componentes, en general, por haber sido testigo de épocas de mayor bonanza, piensan lo contrario- sabe que ese sentimiento no es unánime.
Es hora, entonces, de dejar establecido que -cualquiera sea el resultado de la final- el afianzamiento realizado en la Copa América de lo hecho en Sudáfrica es muy importante. Incluso, era necesario; y hasta indispensable.
Es que casi siempre uno cae en el simplismo de dejarse llevar sólo por el saldo de los mundiales, que es algo muy trascendental, claro; pero sólo una parte.
Por ejemplo, en ese escenario es indudable que en las últimas décadas, al menos hasta 2010, Argentina le sacó mucha ventaja a Uruguay; pero por Copa América, jugaron 30 partidos, y hubo 13 triunfos de cada lado y 4 empates; y en esos 30 cotejos, estuvo en juego el título en 13 oportunidades, de las que Uruguay ganó 8 y Argentina 5, mientras que en 1987 y el sábado pasado, se dieron dos mano a mano en los que Uruguay siguió de largo.
Uruguay, pues, es un grande; pero, rodeado de potencias, cada tanto debe meter lo que en boxeo sería un "manazo" de KO para demostrarlo.
En ese sentido, hay que pensar que la Copa América no volverá a Argentina hasta el 2047, para calibrar la dimensión de lo logrado hasta acá: varias generaciones de un país de gran "cultura futbolística", como suele decir Tabárez, no verán jamás la "revancha del Cementerio de los Elefantes".
Ovación digital
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