Los que peinan canas se acordarán que allá por los años 50, 60 y 70, la gente pensaba y decía de los equipos argentinos que llegaban a Montevideo para jugar partidos amistosos o participar en torneos de verano: "Estos vienen a hacer playa".
Los tiempos cambian y, aunque ahora hay un pretexto moderno, que es el de hacer trabajos de pretemporada en la costa uruguaya, tal vez ocurra lo mismo que antes.
Comparaciones aparte, lo real es que en la noche el jueves pasado, un día antes de enfrentar a Libertad de Asunción por la Copa Bimbo en el estadio, gran parte del plantel de Vélez Sarsfield estuvo cenando en el restaurante "Moby Dick", en la zona del puerto de Punta del Este, donde ocuparon varias mesas en las que se vieron algunas botellas de vino entre una cantidad mayor -vale puntualizarlo- de envases de agua.
Los futbolistas velezanos firmaron autógrafos, se sacaron fotos con quienes se las solicitaron y algunos de ellos aprovecharon la sobremesa para "darle al faso".
Cuando se pararon para irse, el olfato del goleador quedó al descubierto: el "Tanque" Silva se dio vuelta y vio que en una botella quedaba algo de vino, por lo que se lo sirvió en una copa y... ¡salute! Como gritan ellos, los argentinos, ¿viste?: ¡U-ru-gua-yo!