Y finalmente la maldición llegó a su fin. Luego de haber quedado eliminado en las últimas dos ediciones de la Liga de Campeones ante el mismo rival, Lyon, y en la misma instancia, octavos de final, Real Madrid selló su clasificación con un contundente 3-0 en el Santiago Bernabéu.
"Somos el Real Madrid y es normal que estemos en cuartos", dijo con su habitual soberbia el técnico portugués José Mourinho, con una obvia doble intención de reivindicarse como salvador del equipo. Es que los madridistas no alcanzaban esta instancia desde hacía siete años.
El 1-1 en Lyon ya había sido una buena señal, porque en ninguna de las ocasiones anteriores el Madrid le había podido convertir de visitante al conjunto francés. Ayer todo terminó más sencillo de lo que se suponía.
Un muy buen gol del lateral brasileño Marcelo, en combinación con Cristiano Ronaldo, encaminó el resultado a los 37`. Karim Benzema a los 65` y Ángel Di María a los 76` sellaron la victoria y el pasaje a cuartos, con la posibilidad de que el sorteo de mañana les depare un duelo con Barcelona.
Cumplió. Chelsea, en tanto, simplemente cumplió con el trámite para avanzar a cuartos. En Stanford Bridge igualó sin goles y sacó provecho del 2-0 de la ida.