Nicolás Mazzarino
Hace casi una década que vive en Italia. Es uno de los mejores jugadores de la historia del basquetbol uruguayo y a sus 35 años se mantiene en lo más alto de la competencia. Es capitán y referente de Cantú, equipo que comparte la segunda posición de la Lega Serie A. Fue elegido por los "tifosi" para el Juego de las Estrellas, y como si ello no fuera satisfacción suficiente, mostró que su muñeca sigue intacta y se llevó el torneo de triples, rubro que en el campeonato lo tiene como líder. "Nico" tiene cuerda para rato.
GUILLERMINA LUZURIAGA
-Llegó a Italia en 2002 y desde entonces jugó ininterrumpidamente en la prestigiosa Lega Serie A, y este año está brillando. ¿Siente que es su mejor temporada?
-Es la mejor porque el club está muy bien. El año pasado también tuvimos una buena posición, pero lo que resalta ahora es que el equipo está jugando bárbaro, y entonces parece que es para mucho más.
-¿Esperaban estar en la parte alta de la tabla escoltando a un poderoso de la categoría de Montepaschi Siena?
-La temporada anterior fuimos cuartos y sabíamos que este año iba a ser difícil repetirlo. Más o menos se mantuvo el plantel, sólo llegaron dos jugadores nuevos. A medida que empezó el campeonato nos dimos cuenta que estábamos jugando muy bien y que ya no era una sorpresa ser escoltas. De todas formas, nos está yendo mejor de lo que esperábamos.
-¿Cuál es la clave del plantel para mantenerse arriba?
-El punto fuerte es que justamente jugamos como equipo. No tenemos ninguna estrella ni jugamos para alguien en especial. Todos los jugadores son peligrosos, entonces al rival se le hace difícil atacarnos. Somos muy fuertes en la marca, y eso nos hace compactos.
-Ha sido capitán durante las últimas cuatro temporadas, ¿qué significa para usted que sigan considerándolo un referente?
-Me genera satisfacción y orgullo, no sé bien cómo explicarlo. Es increíble, soy capitán de un equipo que tiene una historia muy rica. Si bien en los últimos años no pudimos concretar, en la historia el club ha ganado muchos títulos locales, también a nivel europeo. Ser líder de un equipo así es algo impensado, algo que diez años atrás ni imaginaba.
-¿Cómo es la vida en una ciudad tan pequeña como Cantú?
-Es muy tranquila. Hay sólo 35.000 habitantes y no hay fútbol, entonces toda la ciudad está pendiente del basquetbol.
-¿Se siente el típico fervor de los hinchas italianos?
-En la cancha la gente está muy cerca. Es una de las parcialidades más calientes de toda la liga. Incluso por los socios, hay más o menos 2.600 personas con butaca fija para cada partido de la temporada.
-¿Y en la calle?
-Después de vivir acá seis años me conocen todos. En estos dos últimos sobre todo, siempre piden autógrafos, una foto, camisetas o un pantalón de práctica. Siempre se acercan. A mí me gusta más estar más tranquilo, pero es lindo sentir el cariño, sobre todo de los niños.
-¿Cómo es Cantú como institución?
-Tiene un estadio viejo con capacidad para 4.000 personas, pero todos los partidos está lleno. A los jugadores les dan todo. Acá la vida es absolutamente profesional, te dedicás 100% al basquetbol.
-¿Y a la hora de practicar?
-Al principio teníamos la Copa Europea, pero quedamos eliminados y ahora estamos sólo con el torneo local. Jugamos una vez por semana y tenemos un día libre que por lo general es un lunes. Practicamos en doble horario los martes, jueves, viernes y sábados (de mañana pesas y tiro y a la tarde práctica convencional). Los domingos antes de los partidos también vamos a la cancha y preparamos el juego.
-¿Hasta cuándo tiene contrato con Cantú?
-Hasta fines del año que viene. Al principio de este año no pensé que podría andar tan bien, pero el hecho de que tengo 35 años y todavía juego 32` o 33` de promedio, quiere decir que me mantengo bien. Cuando termine 2012, si sigo en un nivel aceptable, me gustaría seguir en Italia, quiero quedarme todo el tiempo que pueda.
-¿Cuál es su receta para mantenerse en el ruedo?
-Siempre fui profesional y constante. Siempre me cuidé en las comidas y en la vida extra deportiva. En el juego, fui sólido en defensa y en ataque esperé mis oportunidades. En los últimos dos años el nuevo entrenador me dio la chance de ser más ofensivo, como cuando jugaba en la selección o en Uruguay, que mi rol en ataque era más importante. Esperé la chance y la aproveché. Hoy soy uno de los jugadores más importantes del equipo y por suerte estoy primero en la clasificación de triples por porcentaje, fui al Juego de las Estrellas. Todo lo logré con esfuerzo, sacrificio y paciencia.
-Fue el primer Juego de las Estrellas de los últimos cinco años de la Lega Serie A, ¿qué valor le dio al ser elegido?
-Fui titular porque lo decidió la gente. Hubo votación y los hinchas fueron quienes eligieron a los titulares, el resto (como en la NBA), fue designado por cada entrenador. Lo sentí como un reconocimiento. La gente valoró mi carrera y lo que sigo haciendo.
-El día que decida volver a Uruguay, ¿le gustaría jugar en algún equipo en especial?
-Cuando regrese o no pueda jugar más acá, voy a ver qué edad tengo y en qué condiciones físicas estoy. El hecho de que no juegue más en Italia no significa que tenga que hacerlo en Uruguay como si fuera una obligación. Si no me siento bien no lo voy a hacer. De todas formas, si están las condiciones para que lo haga, no tengo un equipo especial. Veré cuál es la mejor propuesta deportiva y económica.
-¿Y luego de retirado de la actividad profesional?
-Tengo la idea de seguir vinculado al basquetbol. Quiero hacer el curso de entrenador y quedarme enrolado, no sé si como técnico, asistente o qué, pero no quiero dejar lo que amo. Me gustaría ayudar también a los jóvenes y transmitir lo que durante tantos años aprendí.
-Mucho se habló de su retiro de la selección nacional tras el Sudamericano que se jugó en Puerto Montt (Chile) en 2008. ¿Extraña jugar por la camiseta celeste?
-Extrañé en su momento. Siempre es lindo jugar por Uruguay, pero luego que tomé la decisión en cierta forma me di la razón a mí mismo, porque después del último Sudamericano tuve los dos mejores años de carrera en Europa. Capaz no tiene nada que ver, pero seguramente descansar y prepararme de otra forma durante esos períodos me ayudó. Estoy convencido que después de tantos años mi ciclo había terminado.
-¿Cree que se pude conseguir una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres 2012?
-Uruguay tiene un muy buen equipo. Considero que los mejores jugadores están prácticamente en su mejor momento, en su plenitud. Pero, como siempre, el problema es la banca. Los primeros cinco-seis tienen un gran nivel, pero cuesta el recambio desde el banco, y eso en torneos cortos en los que hay que enfrentar a selecciones muy fuertes se paga. De todas maneras, aunque no va a ser nada fácil, la chance para alcanzar un lugar para el repechaje está.
-¿Mantiene contacto con alguno de los jugadores con los que compartió la selección?
-No hablo con los ex compañeros pero los sigo. Todos los días entro en Internet y estoy al tanto de dónde están y cómo juegan.
-Esteban Batista tomó su lugar y es el capitán y referente indiscutido, ¿qué opinión le merece su pase al Caja Laboral de la Liga ACB de España?
-El salto que dio fue enorme. Fue a un gran equipo y si bien ahora le está costando, a la larga va a demostrar lo mismo que en Fuenlabrada.
Ídolo.
Jugó con la selección durante once años, su debut fue en el Sudamericano de Maracaibo en 1997. Se retiró en 2008 en Puerto Montt, siendo elegido mejor jugador.
Familia. "Francesco está en tercero de la escuela, Delfina va al jardín y mi señora tiene sus amistados y rutina. Vivimos exactamente igual que si estuviéramos en Montevideo".
Logros. Ganó el Sudamericano de Montevideo 1997 y fue segundo en Caracas 2006 y Puerto Montt 2008. En los Panamericanos de Río de Janeiro 2007 fue bronce.
Otro triunfo más para la cuenta
En la tarde de ayer, el Cantú sumó una victoria más y se mantiene como escolta de Montepaschi Siena, que se impuso Banca Tercas Terano por 107 a 71.
El equipo de Mazzarino derrotó a Pepsi Caserta 87 a 76 y espera para hoy una derrota de Armani Milano que le permita ser único segundo.
En la jornada, el salteño colaboró con 14 unidades (3/5 en triples, 1/4 en dobles y 3/5 en libres) y cinco asistencias en 36 minutos de juego.
Asimismo, el escolta lidera la clasificación de triples por porcentaje, en el que ostenta un al 47.
Además, promedia doce puntos (61% en dobles y 88% en libres) en los 32`6 que está en cancha.
HISTORIA. Llegado a Montevideo en 1993, se coronó campeón del Torneo Federal al año siguiente con Hebraicas Macabi. Con Welcome obtuvo otros cuatro títulos con Welcome (1997-2000) y un vicecampeonato en el Sudamericano de Clubes Campeones, donde perdió la final en Tarija (Bolivia) ante Vasco da Gama de Brasil. Tras un breve pasaje por Boca Juniors (Argentina), partió a Italia, donde a sus 35 años sigue brillando.