Cuando Giddy está bien, es cosa seria. El defensor de El Carmen no anda amagando; pega y noquea. Ayer lo volvió a demostrar ganando el clásico Las Piedras por varios cuerpos y dejando la misma imagen que en octubre de 2010, cuando había llegado al disco parando en el Carlos Reyles.
Montado por Esteban Lazo, el hijo de Seeking Daylight vino presionando al puntero Day Boy desde la suelta hasta los 800 finales. Allí lo emparejó y de a poco se fue separando de él.
En la recta, aceleró y dejó como parados a sus rivales, los que durante todo el tiro derecho tuvieron un único objetivo: el de pelear por el segundo puesto.
A unos 150 metros del disco, Lazo le aflojó y empezó a palmearlo. Así y todo, ocho cuerpos y medio lo separaron de Alcatraz, su sorpresivo escolta. Al pescuezo llegó Figo y a la cincha de éste, Day Boy.