SILVIA PÉREZ
La semana previa al partido frente a Peñarol fue especial para los dos. Más allá de sus sentimientos, la gente se los recordó a cada paso. A Medina le pedían que le ganara a Peñarol y que le hiciera goles. Y a José María Franco le decían que aflojara y que no le fuera a convertir a Peñarol que debía ganar para quedar primero.
"Lo más importante era ganar. Era lo que más quería. Y si hubiera convertido un gol, la tarde hubiese sido redonda. Obvio que me hubiera encantado, pero me voy muy tranquilo y muy contento de haberle ganado a Peñarol. El objetivo principal, que era ganarle a Peñarol se logró", dijo el "Cacique".
"Fuimos muy irregulares a lo largo del año, pero hacerle cuatro goles a Peñarol y cuatro a Nacional habla muy bien de nosotros", agregó Medina, quien tuvo varias oportunidades de anotar en el primer tiempo, pero no logró hacerlo. Y tres de los cuatro goles de River llegaron en el segundo tiempo, cuando él ya no estaba en la cancha. "En el primer tiempo los superamos ampliamente y no pudimos convertir, en el segundo llegamos mucho menos, pero concretamos. Es así el fútbol".
Franco ingresó justamente por el "Cacique" y fue protagonista clave. Anotó el segundo de penal y le dio el cuarto a Ramírez. "Soy hincha de Peñarol y este no era un partido más. Pero uno es profesional y lo que vine a buscar fueron los tres puntos que por suerte se lograron. Al entrar a la cancha uno quiere ganar siempre sin importar los colores que estén del otro lado", dijo Franco.
Apenas entró a la cancha tuvo un encontronazo con su excompañero Darío Rodríguez. "Fue un empujón nomás. Le pedí disculpas y todo quedó ahí", contó quien salió en calzoncillos. "La camiseta la cambié con Albín y el short se lo di a un muchacho que trabaja en Peñarol", relató.
Los dos delanteros fueron silbados por la hinchada de Peñarol. Y sus reacciones fueron muy diferentes. "Me enorgullece ser silbado. Quiere decir que contra Peñarol no paso desapercibido. Para mí es un orgullo grande que me silben. Sería peor que no me dieran ni importancia", afirmó Medina.
A Franco lo silbaron cuando fue a rematar el penal. "Uno entiende porque el fútbol es así, pero me dolió un poco. Porque ellos saben que siempre defendí esos colores a muerte, pero hoy estoy defendiendo otros", dijo el delantero quien está muy agradecido a River porque lo esperó el año y medio que estuvo lesionado afuera de las canchas.
Franco seguía en calzoncillos hablando con las diferentes radios, cuando entró su pareja, la modelo Yanina Silva, quien divertida se burló de su aspecto.
"Cacique". "Para mí es un orgullo que me silben, no paso desapercibido".