SILVIA PÉREZ
Sebastián Coates salió del vestuario abrazado a la copa Coca Cola. Y se sorprendió cuando el primer periodista en entrevistarlo hablaba portugués y lejos de preguntarle sobre el campeonato que acababa de ganar con Nacional, le hablaba de su futuro en Sao Paulo. "Sí, Lugano me explicó cómo era el equipo y la ciudad. Y Forlán quiere ir a jugar ahí por el padre", contestó el defensa con paciencia. Y agregó, para alegría del periodista brasileño, que creía que en un 75% el pase estaba hecho.
"Es un orgullo que hayan venido a hacerme una nota para Brasil y que un equipo tan grande como Sao Paulo se esté fijando en mí. Es lindo terminar así en Nacional, pero ahora hay que festejar", dijo Coates.
"Este es un cierre ideal para todos nosotros porque tuvimos un año muy difícil por lo que pasó. Y queríamos terminar de la mejor manera", agregó ya refiriéndose al campeonato. "Jugamos los dos mejores equipos del año y sabíamos que iba a ser complicado. Defensor es un gran equipo y teníamos que estar concentrados siempre", afirmó sobre el rival de ayer.
"Creo que haber sumado mi segundo año en Primera me hizo muy bien. Estoy más afianzado, pero creo que se destacaron muchos durante el año. Por ejemplo, Facundo (Píriz), que fue figura", dijo con humildad antes de reconocer que el trofeo que seguía abrazando era bastante pesado y que llevárselo era una asignatura pendiente. "El campeonato pasado no me llevé la copa y hoy agarré ésta de atrevido nomás. La otra Alejandro (Lembo) no me la presta, se la lleva él", explicó sonriendo. "Siempre dije que de chico veía a Alejandro jugar y levantar copas y ahora tenerlo como compañero es un orgullo muy grande para mí".
A Mathías Cabrera, que había ido al control antidopaje con el "Morro" García, la sonrisa no le cabía en el rostro. "Estoy feliz, muy feliz. Soñamos con esto y apuntamos a lograrlo. El grupo sufrió mucho, nos pasaron cosas muy fuertes. Nos habíamos propuesto ser campeones como un homenaje al `Oreja`. Lograrlo nos hace muy felices", reconoció el volante.
"La clave estuvo en el grupo. Todos apuntamos hacia el mismo lado: los que jugábamos, los que no y los que ni siquiera iban al banco. Siempre apoyando y dándonos para adelante", dijo buscando una explicación a lo conseguido.
"No sé si este fue mi mejor año, pero he crecido muchísimo. Creo que hoy soy un jugador más completo. Estoy muy contento por darle esto a Nacional. Quería lograr un título y estoy feliz", afirmó.
"Personalmente, quiero dedicárselo a mi familia que hoy disfruta de las buenas, pero que también está conmigo en las malas. Y no hay que olvidarse de la gente que siempre está en Los Céspedes con nosotros. Los que no aparecen en las cámaras, pero sufren y disfrutan a la par nuestra. Va para ellos también", dedicó Cabrera que ha recibido ofertas de varios equipos, pero aún no había querido pensar en el futuro.
Un adiós y dos que no jugaron
Marcelo Gallardo salió rápidamente del vestuario escoltado por un funcionario de la seguridad que no permitía que nadie se le acercara. Apenas paró para sacarse una foto con un hincha, se tocó el corazón e hizo un gesto como mandándoselo a todos. "Los quiero mucho y los tengo a todos acá", dijo el argentino que ayer se retiró del fútbol y lo hizo con la blusa tricolor en el pecho. "Lo vi desde la platea pero estoy contento y muy emocionado por haber logrado el campeonato. Me lo había propuesto al volver a Nacional", dijo, por su parte, Bruno Fornaroli. "Me llevo la medalla y me siento parte. Soy uno más", agregó el "Tuna", cuyo contrato finaliza el 30 de junio. "Me gustaría quedarme", dijo. Otro que no jugó fue Peralta. El "Chino" tiene contrato hasta diciembre, pero si sigue Carrasco se va.