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Gallardo, Recoba y los pibes metieron el Apertura en el bolsoLo hizo grande su gente
EDWARD PIÑÓN
Nacional campeón. Sufriendo, metiendo. Arremetiendo desde atrás. Pasándole por arriba a sus adversarios. Luchando partido a partido. Nacional campeón. Resurgiendo desde abajo de la tabla. Pisando fuerte en el clásico. Nacional campeón. De una manera sorprendente, arrolladora en la obtención de puntos a partir de la octava fecha.
Nacional campeón. Otra vez la copa para las vitrinas y con una emoción particular por lo que pasó en el Torneo Apertura. Nunca antes más fiel al lema que fuera creado para demostrar que la hinchada no abandona en las malas. Porque en la cancha se volvió a demostrar que a Nacional lo hace grande su gente.
Campeón con el estreno de un entrenador, campeón con el regreso de un hombre que había sido cuestionado, con los pibes de la cantera inagotable, con la entrega de un delantero que pidió a viva voz que quería pegar la vuelta al club.
La inteligencia y personalidad de Marcelo Gallardo para sobreponerse a las tormentas, la clase del formidable Álvaro Recoba para convertirse en el señor jugador del certamen, el coraje de los gurises demostrando que la camiseta les queda muy bien en el cuerpo y la guapeza del "Cacique" Medina fueron algunos de los puntos altos de un equipo que tuvo de todo, pero principalmente hidalguía.
Nacional campeón. Y en una tarde en la que otra vez fue obligado a responder con fuerza anímica. Presionado por el rival de todas las horas, que había goleado 24 horas antes, acuciado por el marcador que avisaba desde Jardines del Hipódromo que la copa se iba para otro lado, y complicado por el buen fútbol que desplegó el negriazul, el equipo tricolor respondió.
Se la jugó. Fue al todo o nada. Apostando al mano a mano que iban a tener sus zagueros en el fondo, metiendo un disparate en la mitad del terreno con el inagotable Facundo Píriz y confiando arriba en la maestría del "Chino".
Y salió. No podía tener otro desenlace. Los de atrás barrieron con una singular velocidad y hasta salieron jugando con una tranquilidad asombrosa, principalmente por el lado de Diego Placente.
Se moría el partido, pero Boghossian fue a buscar un balón, la paró y se la tiró a Recoba que estaba en las puertas del área. Amague, enganche de derecha y zurdazo ganador. Letal. Para que el Centenario explotara de felicidad. Para que la hinchada tricolor gozara como nunca otro título.
Lo saben todos, este certamen es más especial que otros, aunque recién se trate de la primera mitad.
Nacional campeón. Pasándole por arriba a todos a partir de la octava fecha. Por la confianza y capacidad de Gallardo. Por la velocidad de Bueno y César. Por la entrega de "Pochola" Calzada. Por el ímpetu del "Pichón" Núñez, por el buen pie de Matías Cabrera y Vecino. Por las atajadas del "Popi" y del "Cachorro".
Nacional campeón. Sí, lo hizo grande su gente.
Decisivo, como en otros partidos. Su ingreso le dio profundidad al ataque. Hizo el golazo.
Partidazo. Hizo cierres formidables y se desprendió al ataque con habilidad. Generó mucho juego.
Un disparate lo que metió y barrió en el mediocampo. Siguió corriendo hasta en los segundos finales.
22 puntos de los últimos 24 disputados es lo que sumó Nacional para remontar y ganar el Apertura.
El País Deportivo
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