|
||||||||
DESDE EL ARCO por Josè Mastandrea
El tema no es nuevo, por supuesto, pero cobra vigencia cada fin de semana, cuando los futbolistas uruguayos que integran la selección juega en sus equipos europeos.
Se los mira con lupa, se los pone en el microscopio y se los alaba o se los critica según les vaya. Y muchos ya abren el paraguas y temen por sus rendimientos en la selección.
Nada más alejado de la realidad. Ya quedó demostrado que esta selección uruguaya los transforma y que no importa cómo lleguen, si tienen continuidad, si rinden o no en sus clubes. Tabárez logró un juego colectivo que jamás se vio en una selección, logró afiatar al equipo, que se conozcan en la cancha, que jueguen de memoria.
Claro, hay retoques, variantes obligadas por ausencias o lesiones, pero el rendimiento no cambia. Es el mismo, y ya no se ve a un Uruguay "jugando mal". Eso es lo bueno.
Ovación
| « volver |