|
||||||||
La alegría de Cerro Largo es la preocupación de NacionalMelo: tembló el piso
MELO | DANIEL ROSA
El estadio Ubilla late, porque su gente desborda de felicidad, salta, se abraza y hasta se pellizca al no poder creer que Cerro Largo acaba de golear 4-2 a Nacional. Los tricolores tiemblan y no sólo porque se le empieza a complicar la obtención del Clausura, sino porque el rendimiento del equipo es preocupante.
Perdió y bien. Incluso debió haberlo hecho por una diferencia mayor, porque Martín Vázquez no pitó dos claros penales (de Rolín y Torres) a Sosa y Lucas, y el que cobró a favor del local (que no fue) de Burián a Sosa, luego no lo convalidó (acertadamente) por indicación del línea Aguirre.
Jugó mal Nacional, eso es indudable, pero al mismo tiempo se encontró con un Cerro Largo que jugó muy bien. Sin embargo, la principal diferencia la marcó la actitud de cada uno al iniciar el juego. Los arachanes entraron como para jugar la final del mundo y los tricolores como para cumplir en un amistoso. No fue casualidad, entonces, que a los 15` Cerro Largo ya estuviera 3-0 arriba, con una eficacia admirable, pues llegaron en cuatro ocasiones y en tres anotaron.
Sosa (5`), Vázquez (11`) y Lucas (14`) abrieron una brecha demasiado grande sacando provecho de la flojísima actuación de Nacional, pero en especial de su defensa, ya que el medio no contenía ni pasaba bien la pelota y la línea de cuatro perdía en velocidad con Lucas, Sosa y Lima.
Danielo Núñez hace jugar al fútbol a Cerro Largo, pero además leyó muy bien este partido. Ante una defensa que marcó muy en línea, mandó a meter pelotazos cruzados a espaldas de los laterales y los puntas quedaron muchas veces de cara a Burián.
Sin jugar bien, pero con un poco de actitud y también de fútbol de Viudez, Nacional acortó diferencias, pero no mejoró futbolísticamente. Con Abero y Bueno mejoró el sector izquierdo y aparecieron los desbordes. Incluso el tricolor se puso 3-2, pero 1` después el 4-2 liquidó todo.
Nacional jugó mal y perdió bien. Cerro Largo jugó muy bien y merece este triunfo histórico, el primero en casa ante un grande, tras el despojo del Apertura ante Peñarol. Todo un departamento late al ritmo de su equipo. El pueblo tricolor, al revés: tiembla.
goles convirtió Vecino en los los tres últimos partidos en los que Nacional anotó.
Un azote para la defensa rival: cada vez que encaró no pudieron pararlo.
Ovación
| « volver |