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LUIS CABRERA
La tranquilidad con la que Defensor Sporting manejó el choque ante Rentistas es una señal clara de la confianza que el equipo de Gustavo Díaz le tiene a su propuesta. Con 32 puntos sobre 36 disputados, es imposible llevarle la contra.
Ayer el violeta consiguió un triunfo por 2-0 que lo deja a cuatro unidades de su escolta más cercano (Liverpool) en el Torneo Clausura y a tiro, según lo que ocurra el próximo domingo, de alcanzar la punta de la Tabla Anual.
El partido postergado ante el "bicho colorado" se transformó en un trampa peligrosa para el violeta. Defensor llegaba con toda la responsabilidad y se encontraba con un Rentistas descendido, cuya actitud era imposible de anticipar.
El local, sin embargo, sólo pudo responder dentro de los límites de sus posibilidades. Luego de unos primeros minutos de leve presión sobre el arco de Irrazábal, Rentistas revirtió al equipo que todavía no ha ganado en el Clausura. Los zagueros, en particular, se mostraron incapaces de lidiar con las diagonales de los volantes, quedando siempre a medio camino entre retroceder o dar el paso adelante.
Sin esforzarse demasiado, Defensor explotó esa deficiencia para inquietar el arco de Reyes. Olivera fue el primero, con un disparo al travesaño cuando quedó mano a mano ante el guardameta local. Minutos más tarde, la misma fórmula funcionó para el 1-0.
Fue Britos quien le ganó la espalda a los zagueros y evitó el fuera de juego con la ayuda de Márquez, que lo siguió en la diagonal cuando sus compañeros quedaron estáticos ante el pase de Olivera. El atacante violeta tocó atrás de primera y Ferreira, de zurda y a la carrera, venció a Reyes.
La tranquilidad de Defensor se acrecentó tras el 1-0 y preocupó a algunos hinchas visitantes cuando Villazán reventó el travesaño a los 44`.
El violeta se decidió a liquidar el partido en el complemento, falló un par de ocasiones, pero sin un rival que lo preocupase, finalmente encontró recompensa a los 71` en una bonita combinación que se inició por derecha.
Defensor pudo golear, pero jamás se preocupó por ello. El trabajo estaba hecho y el título cada vez más cerca.
El volante cumplió en todas las tareas que el partido le demandó, por el centro y volcado a la derecha.
Ovación
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