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Uruguay sufrió, pero ganó. La Celeste empezó para golear, pero Perú logró emparejarEquipo de raza
EDWARD PIÑÓN
Venía de fiesta, porque en media hora de juego el marcador era favorable por un 2-0 y la defensa incaica no podía contener los embates celestes. Con una presión sostenida, con carrileros que avanzaban a toda velocidad y bien secundados, Uruguay desató un aluvión sobre el área de Perú.
Pintaba lindo. Tribunas repletas, banderas uruguayas en todas las manos y el equipo jugando como a la gente le gusta. A nadie se le podía ocurrir que alguna nube se plantara encima del Centenario. Pero apareció. Y tapó de manera llamativa el fútbol y las ideas.
Porque no caben dudas que el 2-0 logrado con el cabezazo de Sebastián Coates y con el tiro de Maximiliano Pereira debió tener otra consistencia pese a que Diego Godín volvió a tener la mala fortuna de convertir un tanto en su propia valla.
Pero no fue así. Aparecieron los nervios y con ello las equivocaciones en las entregas y Perú empezó a crecer. Bajo el influjo de un talentoso volante como Luis Ramírez y teniendo en Paolo Guerrero un luchador incansable, Perú inquietó. Lastimó.
Uruguay, por otra parte, recibió una descarga eléctrica en el comienzo de la segunda mitad. Y ese impacto de Guerrero generó más dudas que certezas, especialmente por lo que había pasado una semana antes contra Venezuela. Y sobre todo por la manera en la que Guerrero arremetía contra la última zona uruguaya.
Sin embargo, Tabárez reaccionó. Cansando el "Palito" (de gran partido) e intrascendente Forlán, mandó al campo a Cristian Rodríguez y a Gastón Ramírez.
De inmediato vino la recompensa, porque el "Cebolla" metió una cabeza salvadora para que el marcador volviera a moverse a favor de Uruguay. Por otra parte, en ese juego de voy en busca de todo o me quedo sin nada, Uruguay también supo generar los espacios contra una defensa que nunca pudo dar seguridad.
Y las llegadas volvieron a repartirse. Incluso con amplio margen a favor de la selección uruguaya, que esta vez falló en el rubro de la definición. Quizás también por la espectacular actuación del arquero Penny.
Un penal atajado a Forlán, un tiro cruzado de Suárez con destino de red, un cabezazo de Coates rechazado y un tiro libre de Ramírez, son algunas de las acciones que tuvieron al guardameta incaico como estrella de la tarde.
Con el 3-2 no terminó el suspenso ni el sufrimiento. Naturalmente que ya había menos energía en las piernas de todos, especialmente en esa máquina de barrer que es Egidio Arévalo Ríos, y de un lado y del otro suspiraban y se lamentaban al mismo tiempo.
Es que lo que parecía gol de un lado al ratito se veía venir del otro. Cavani casi lo cierra, de la misma manera que José "Zlatan" Fernández se perdió una oportunidad increíble.
Entonces, como ya no había fiesta, afloró el corazón. El amor por la Celeste en cada rincón. En cada jugada. Se consiguió. Se contragolpeó y se liquidó. Sufriendo, sí. Pero demostrando que este es un equipo de raza.
El rumor fue fuerte ayer en los corrillos del Centenario, aunque no es más que eso. Los tres mayores en los Juegos Olímpicos serían Muslera, Cavani y Suárez. ¿Serán?
Uruguay jugó ayer su último partido para el Ranking FIFA de julio, en el que perderá el segundo puesto a manos de Alemania, que ya lo superó por 34 puntos.
Luis Suárez no podrá estar en septiembre ante Colombia, por la séptima fecha de las Eliminatorias, ya que ayer vio la segunda tarjeta amarilla y por ello quedó suspendido.
Entre hoy y mañana el maestro Tabárez deberá elevar al Comité Olímpico Internacional la lista preliminar de 35 futbolistas que irán a Londres.
Sebastián Fernández fue quien quedó fuera del plantel para el encuentro de ayer. De los 25 debían estar 23 a la orden, por lo que se sumó al lesionado y suspendido Lugano.
Ovación
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