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El local explotó mejor el lado flaco que tiene la línea de tresUruguay le pinchó los globos
JORGE SAVIA
Había que ganar; y se ganó. Había que salir a atacar; ¡y cómo se atacó! Pese a la disparidad en la gestión de los dos pistones del mediocampo, porque el "Ruso" no sintonizó las mismas revoluciones que el "Cacha", a partir de la presión de ambos y de la posterior salida de los Pereira por los costados, donde se apoyaban en Suárez y Cavani, para que los salteños encararan, triangularan, o mismo el "Mono" y el "Palito" pasaran de largo, Uruguay hizo 19 tiros al arco: a razón de uno cada cuatro minutos y algo, fueron 9 más que contra los venezolanos.
Incluyendo en esa suma los cuatro goles, queda claro que volumen de juego ofensivo, esta vez, no hizo falta; al contrario: resultó determinante, al extremo de que hubo momentos, sobre todo en los 45 `iniciales, en los que -mal o bien- Uruguay se llevó a Perú por delante.
No estuvo ahí, sin embargo, la única diferencia entre el partido de la víspera y el que los celestes empataron ante los venezolanos; como se dice habitualmente, "el rival también juega", y en ese sentido hay que convenir que los caribeños -salvo excepciones- no tienen tanto "buen pie" como los peruanos.
Quizá por eso, entonces, y también porque -aunque jugaba de visitante- la posición de Perú (último) en la tabla lo obligaba (si era posible) a sacar no sólo un buen, sino hasta un gran resultado, Markarian puso línea de 3 en la zaga, un enganche espléndido (Ramírez, el N° 20) que "cortó fainá" toda la tarde, y uno y medio o dos atacantes, lo que hizo que a los 3` ¡Uruguay hubiera rematado tres tiros al arco y Perú uno! Los dos se jugaban casi a cara o cruz, estaba claro.
Es que, como -tras el objetivo de generar mayor volumen de juego atacante- Tabárez también plantó tres zagueros en la retaguardia, y a su vez Forlán se movió más arriba que contra los venezolanos, hubo pasajes en los que el fondo peruano quedó 3 contra 3 frente a los puntas locales y la zaga celeste 3 contra dos, solamente, ante los delanteros visitantes.
Así, pues, pasó lo que -por lo general- pasa, haga quien lo haga, con todos los que juegan con línea de 3; la mayoría de los goles, sino todos, se gestaron en jugadas originadas en esas especies de bolsones -o globos- libres que el esquema descubre a espaldas de los carrileros y delante de los zagueros encargados de cubrir los costados.
Ahí, en ese plano también, se planteó un "toma y daca", que en el caso de la defensa celeste hizo que Coates y Godín no llegaran al nivel de un zaguero rápido como Cáceres, y que la hinchada celeste estuviera con el corazón en la boca casi toda la tarde, mientras que en lo que respecta a Perú llevó a que Markarian -pese a que su equipo quedó un solo gol abajo al final de los 45` iniciales- tomara recaudos y pasara a jugar con línea de 4 en el comienzo de la segunda etapa.
Tan fue así, que tras arrancar el complemento jugando con 3 en la zaga, porque ante el buen manejo de los peruanos el 2-1 no le aseguraba nada, ni bien Uruguay pasó a ganar 3-2, Tabárez también retrasó al "Mono" para jugar con 4 en la retaguardia. A partir de ahí, ya con un 4-4-2 como el de Venezuela, incluso haciendo variantes individuales, Perú siguió manejando la pelota con su clásica técnica e inquietando, pero Uruguay ya le había pinchado el globo. Mejor dicho, dos; aunque el visitante hizo lo mismo, sólo que no tantas veces ni con la explosión con que lo hizo el locatario.
corners a favor forzó Uruguay ayer, 6 más que contra Venezuela, cuando sólo forzó 5.
tiros al arco hizo Uruguay ayer: 4 fueron goles, 10 atajados y 5 salieron desviados.
tiros al arco hizo Uruguay ante Venezuela: uno fue gol, 4 atajados y 5 salieron desviados.
ENRIQUE ARRILLAGA
Para Diego Lugano, el partido de ayer fue muy especial. Es que el capitán celeste tuvo que ver el partido alejado de su hábitat natural, la cancha, por acumulación de amarillas.
"Me recorrí varios lugares del estadio y lo terminé de ver en la televisión del vestuario junto a Sebastián Fernández porque no encontraba un lugar donde poder expresar todo lo que sentía en ese momento y, además, por respeto a la gente que estaba al lado mío", contó tras el encuentro.
Lugano se perdió el juego frente a Perú luego de recibir su segunda amonestación en el empate 1 a 1 ante Venezuela, el sábado 2 en el Estadio Centenario.
Pero no por eso dejó de hacer algunas de las cosas que lo caracterizan dentro de la cancha. "Grité y quedé ronco como todos los uruguayos porque el equipo jugó bien. Estuvo firme, más aún cuando se complicó el partido", contó.
Con respecto a su sustituto, el capitán celeste dijo que "Coates hizo un gol y jugó un partidazo. `El Faraón` (Diego Godín) tuvo la mala suerte de hacer un gol en su propio arco, pero tuvo la personalidad para terminar el partido de la mejor manera".
Lugano no dejó pasar la oportunidad para hablar también del arbitraje. "El penal a los cinco minutos, era penal y roja. Fue una barbaridad. El de Suárez es penal, pero puede pasar (que no lo vea). Lo otro fue una atajada".
"Uruguay fue muy superior, lamentablemente no supimos ganar el partido como merecíamos", agregó el jugador del PSG de Francia, que resaltó la fortaleza del plantel y contó que "cuando Diego erró el penal, el equipo en vez de caer fue más fuerte, anímica y futbolísticamente, es un orgullo muy grande ser parte de este grupo. Los tres suplentes fueron desequilibrantes. Falta mucho, pero estamos bien".
Ovación
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