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Brasil tiene bajo control el mundial 2014.
A dos años exactos del puntapié inicial del Mundial-2014, Brasil parece tener finalmente bajo control la organización del torneo, con la ley para la venta de cerveza sancionada, la mayoría de estadios encaminados, y una relación cordial con la FIFA tras fuertes broncas.
"A dos años del Mundial, somos más optimistas porque ahora que las partes se entendieron -la FIFA, el gobierno y el Comité Organizador Local (COL)- las cosas tienden a andar más rápido", explicó a la AFP Michel Castellar, columnista del diario deportivo Lance.
Desde que Brasil fue nombrado como sede del Mundial en julio de 2006, las relaciones entre el organismo y el gobierno han tenido momentos de gran tensión, con duros reclamos a los atrasos en infraestructura y a las trabas burocráticas.
El punto más crítico de la relación vino hace tres meses cuando el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dijo que el país necesitaba una "patada en el culo" para acelerar los preparativos, declaraciones que causaron una fuerte crisis con el gobierno, considerada ya como superada.
"Llegamos a un acuerdo, tenemos un compromiso de entregar la mejor Copa del Mundo, el resto es pasado", dijo Valcke en Rio, en su primera visita tras su afilado comentario.
Coincidentemente, con la "patada" vino la salida del entonces presidente del COL y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, señalado por corrupción, y la aprobación en el Congreso de la ley de la Copa, que libera la venta de alcohol en los estadios durante el evento, uno de los principales motivos de enfrentamientos entre la FIFA y Brasil.
Para sellar la paz, el gobierno pasó también a integrar el COL.
"La salida de Ricardo Teixeira permitió la aproximación entre la FIFA y el gobierno y a dos años de la Copa, ahora es que las cosas comienzan a avanzar", estimó Castellar.
"De aquí a dos años, queremos probar que no sólo somos buenos dentro del campo, sino que además somos capaces de hacer una gran Copa del Mundo con la cara de Brasil", dijo el martes Ronaldo, campeón mundial en 1994 y 2002 e integrante del COL.
Brasil prevé invertir unos 27.400 millones de reales (alrededor de 13.700 millones de dólares) en estadios y obras de transporte para el Mundial que deberán estar concluidas de aquí a 2014.
El gobierno ha garantizado que todas las instalaciones deportivas serán entregadas a tiempo para recibir el Mundial y la Copa de las Confederaciones, una especie de ensayo general de la gran cita que se celebra también en Brasil un año antes.
"Si bien los futbolistas son los grandes protagonistas sobre el terreno de juego, las sedes y los estadios son los participantes clave que garantizan la mejor infraestructura posible, para que los equipos, los árbitros, los directivos y los millones de aficionados vivan dentro de dos años una experiencia inolvidable", recordó Valcke este martes en un comunicado.
"Estadios sin dudas van a salir porque el dinero existe, y en Brasil es así, si hay dinero la obra sale", dijo Castellar.
Pero por otro lado, un 40% de los proyectos de infraestructura -entre los que figuran también planos para mejorar el tránsito en las 12 sedes- no se han iniciado todavía, según un balance oficial presentado a finales de mayo.
"Qué mejor fecha que este 12 de junio para recordar que esto no se arregla en una semana o un mes. No se trata de ser apocalíptico porque de cara al exterior se ha ganado mucho, Brasil tomó la rienda del Mundial y no necesita ninguna ´patada en el culo´, pero la situación de infraestructura es crítica", comentó a la AFP Arturo Lezcano, un analista deportivo español que reside en Brasil.
Uno de los grandes problemas son los aeropuertos. Brasil privatizó tres -dos en Sao Paulo y uno en Brasilia- para modernizar las vetustas instalaciones, pero mientras las obras arrancan, las terminales brasileñas siguen colapsando en un día de lluvia cualquiera.
La FIFA rebajó recientemente sus expectativas y admitió que no se necesita "un país completamente nuevo" para la Copa.
Según el diario O Globo, el gobierno se dispone a retirar del plan prometido para la Copa porque siete obras que no estarán listas para 2014, como un tranvía en Brasilia, un monocarril en Manaos y obras viales en Curitiba y Porto Alegre. (AFP)
Ovación
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