
Activar lengüetas

Ye, de 16 años, no fue hoy motivo de comentarios especiales por parte del COI, tras el asombro que causó su record mundial en 400m combinados, con un último parcial más veloz que Ryan Lochte, nadador estrella de Londres 2012.
"Sólo comentaremos si hubo algún resultado adverso. No estoy comentando, así que pueden tomar sus propias conclusiones. Hay que ser serios. Estos son los mejores atletas compitiendo al nivel más alto", afirmó hoy Mark Adams, portavoz del COI.
Adams confirmó que los cinco primeros atletas en cada prueba son testeados, y otros dos también, y agregó que "contamos con un programa de control antidoping muy, muy fuerte. Si hay tramposos, serán detectados", aseguró.
"Es imposible detener la especulación. Es algo de lo que la gente habla. Es triste que haya atletas que hacen trampa. Si la gente no puede aplaudir una buena actuación, por lo menos démosle el beneficio de la duda", concluyó Adams.
El exmédico olímpico y jefe de la agencia antidoping china, Chen Zhanghao, expresó hoy que "siempre" sospechó, aunque "sin pruebas" del nadador estadounidense Michael Phelps, que busca en Londres convertirse en el máximo medallista olímpico.
"Los estadounidenses tienen muchas prestaciones extraordinarias pero sin pruebas nos quedamos en silencio", expresó el médico, en línea con su compatriota Jiang Zhixue, titular de la Administración deportiva china.
"Es injusto que apunten ahora contra Ye. Nosotros jamás pusimos en duda a Phelps cuando se adueñó de los oros en Pekín (2008)", agregó el funcionario, enojado tras los rumores de doping por la notable marca de la nadadora.
China, que sigue liderando el medallero de Londres 2012, recibió hoy un nuevo golpe con un informe del Daily Mail que la acusa de "brutalizar" a cientos de niños, sacándolos del entorno familiar para convertirlos en futuras estrellas olímpicas.
"Forjando a la Sirenita mandarín", se llama el informe del Mail, que destaca que las autoridades chinas seleccionaron a Ye de pequeña para competir a nivel olímpico debido a su físico inusualmente masculino con piernas y brazos muy largos.
El programa de entrenamiento "despiadado" de niños chinos "comenzó en los años 80, cuando el gobierno comunista de Pekín intentó poner fin a la constante humillación de sus atletas en los principales campeonatos de atletismo y natación", dice el diario.
"Así puso en práctica un sistema que tenía como objetivo producir y construir futuras generaciones de campeones", agregó.
Los maestros de escuela fueron ordenados a chequear a sus pupilos por señales de habilidades deportivas naturales y reportar a las autoridades cualquier potencial, para luego forzar a los menores a entrenarse sin descanso en los más de 3.000 nuevos campos de entrenamiento del país.
De acuerdo a la madre de Ye, Qing Dingyi, la niña expresó su deseo de convertirse en una nadadora olímpica a los siete años.
"Lo cierto es que la niña fue seleccionada por su cuerpo inusualmente masculino y sus proporciones de extremidades, atributos que en un principio hicieron pensar a las autoridades chinas que la niña brillaría en atletismo", continuó el Mail.
"Luego de ser forzada a abandonar su apartamento de dos habitaciones en Hangzhou, una ciudad de 6,2 millones de habitantes, e instalada en la escuela deportiva de Chen Jingluin, se decidió que ella seguiría la natación, y a los 11 años logró su primer título en una competición", agregó la investigación.
El exatleta británico Sir Matthew Pinsent calificó de experiencia "bastante espantosa y traumática" su visita a los campos de entrenamiento de las futuras estrellas chinas.
El Mal habla de entrenadores que "hacen llorar y hasta golpean físicamente a los niños atletas" para volverlos "más resistentes y exitosos" y "lavarles la cabeza para ganarles a los deportistas norteamericanos y a todos los más inexpertos".
El Mail difundió una serie de imágenes que circularon en enero pasado en varios sitios de Internet y que fueron censuradas por las autoridades chinas en las que niños menores de 7 años eran sometidos a entrenamientos "cuasi-militares".
"A estos niños también se les enseña desde pequeños cómo responder rápido a los periodistas con respuestas evasivas, aunque hay señales de una nueva generación de olimpistas que se está rebelando y denunciando abusos a través de sitios de redes sociales occidentales por Internet", continuó.
Una de las compañeras de Ye, Lu Ying, de 23 años, enfureció a las autoridades chinas al criticar el estricto régimen repetitivo de los entrenadores, indicando que prefiere el estilo más libre de Australia, donde se le permitió entrenar previo a los Juegos de Londres.
La notable marca conquistada por Ye suscitó fuertes sospechas y críticas del estadounidense John Leonard, director ejecutivo de la Asociación de Entrenadores de Natación, quien consideró "increíble" el record, "porque es difícil de creer" y sugirió que la nadadora podría haber sido sometida al "doping genético".
"La manipulación genética dio más fuerza y oxígeno a los animales. ¨Por qué no pensar que podría hacerse lo mismo con los hombres", dijo Leonard, aunque una fuente de la Agencia Mundial Antidoping (WADA) aclaró que no tiene indicios de que se esté usando el doping genético.
"Ye está limpia, pasó los controles de la WADA y merece ser admirada por su calidad", expresó Lord Colin Moynihan, jefe de la British Olympic Association (BOA).
(ANSA).
Ovación

Otras noticias de Juegos Olímpicos