|
||||||||
ENFOQUE por Edward Piñón
Tabárez está en todo su derecho de pelear por la mejor remuneración. Ya fue dicho, además, por quien escribe, que la AUF debe realizar todos los esfuerzos posibles para retenerlo como conductor de las selecciones nacionales, simplemente por entender que no se puede tirar por la ventana todo lo que se ha venido construyendo.
Considerar que la partida de Tabárez puede terminar con un desmoronamiento de la estructura lograda, no significa aceptar que haya que cumplir con los tiempos que parece le urgen al entrenador.
Si es real que el técnico quiere una definición rapidita, se equivoca de punta a punta, porque no es fácil para la Asociación Uruguaya de Fútbol conseguir los recursos que se requieren para hacer frente a una remuneración del orden del 1:2 dólares anual.
Tabárez, en ese caso, tendría que tener paciencia y observar los movimientos que realizan los dirigentes del fútbol uruguayo. Si ve que tiran la pelota para el costado porque observa que el objetivo final es evitar su contratación podrá pegar el portazo tranquilamente. Por el contrario, si comprueba que hay acciones en pos de hacer frente a sus pretensiones, debería poner la pelota contra el piso.
El maestro no puede marcarle la agenda a la AUF.
Ovación digital
| « volver |