
Activar lengüetas
MI OPINIÓN por Nando Parrado
NANDO PARRADO
En mi anterior editorial comentaba sobre los pilotos que han llegado a subirse a un Fórmula Uno gracias al aporte económico que realizaron, ya sea con fondos propios ó mediante el apoyo de auspiciantes, amigos ó benefactores.
Son varios los casos más resonantes, de quienes llegaron a la máxima categoría en base a sus patrocinios y luego perduraron en la Fórmula Uno gracias a sus condiciones y talento. Y también se cuentan por decenas los que estuvieron a bordo de uno de esos bólidos, pero tuvieron que bajarse tal vez más rápidamente de lo que se subieron.
Pero hoy quiero ocuparme de un caso muy específico: el de Fernando Alonso, quien tal vez sea el mejor piloto de la actualidad. ¿Puede ser considerado un rent-a-driver, porque el Banco Santander paga para que esté al volante de una Ferrari? ¿O tal vez cuando Checo Pérez llegue a Ferrari de la mano de Telmex, también va a ser considerado un rent-a-driver? Todo vale para llegar, pero después, cuando el piloto está solo frente al volante de su auto, ahí debe demostrar su talento.
Ovación
El audio de esta nota, no está disponible por el momento