
Activar lengüetas
EL ANÁLISIS por Edward Piñón
EL ANÁLISIS por Edward Piñón
A Pluna le cortaron las alas. Iberia no quiere venir más. Los argentinos tienen que hacer maravillas para cruzar el charco. En Uruguay es interminable el recorrido de los trámites por las diferentes secciones de las oficinas estatales porque se precisan sellos y aprobaciones hasta del sereno. En este pedazo del mundo tan complejo, donde hay más trabas y demoras que gente, todavía siguen dejando que avance el almanaque y no se ataca con toda la fuerza la posibilidad de convertirse en el centro del planeta.
Porque nada como un Mundial de fútbol para atrapar las miradas del turismo universal, para conseguir que el país evolucione y reciba divisas.
Sebastián Bauzá empuja, la rueda está rodando, pero demasiado lento. Tanto que no se precisa ponerle ningún palo en el camino para que se detenga. Si de verdad Uruguay pretende ser el anfitrión del Mundial 2030 hay que encender el motor del gobierno, del apoyo popular, de la modernización de los estadios, de la mejora de la insfraestructura hotelera y deportiva, entre otras.
Es ahora. El tiempo se va. Las señales que hay que mandar son otras.
¿Y vos qué decís?
www.ovaciondigital.com.uy
Ovación