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Darío Rodríguez
SAN JOSÉ | SILVIA PÉREZ
-¿Cómo va la pretemporada?
-Bien, veo muy bien al grupo. Somos conscientes que lo hecho en la primera parte del año no nos alcanzó para lo que pretendíamos y ahora estamos redoblando esfuerzos y tratando de que el sacrificio sea aún mayor. Y reforzando la parte del compañerismo, sobre todo porque hay muchachos jóvenes y es bueno tratar de inculcarles lo que uno aprendió a lo largo de los años. De jugadores mayores que en su momento nos enseñaron cómo debíamos ser dentro y fuera de la cancha. En eso estamos, fortaleciéndonos tanto en lo físico como en lo espiritual.
-¿Quién se lo enseñó?
-Tuve la suerte de tener en mis inicios en Sud América compañeros como Mario Orta, Elio Rodríguez, Julio Lancieri, Acevedo, Rabino. Una cantidad de jugadores que me marcaron como debía ser un jugador de fútbol dentro y fuera del campo. Algo por lo cual voy a estar siempre muy agradecido. Me brindaron de corazón lo que ellos habían aprendido en muchos años y eso no lo hace cualquiera.
-Hoy en día, ¿le gusta cumplir con ese papel?
-Creo que es natural. Te sale naturalmente. Uno se ve reflejado en estos jóvenes. Recuerda cuando venía con todas las ilusiones y los sueños y todo era nuevo. Uno no se olvida, entonces le sale naturalmente, no sé si aconsejar, pero tratar de que al compañero que es menor se le haga más fácil la adaptación a Primera.
-¿Aún conserva esa ilusión?
-Sí, absolutamente. Aunque es un poco diferente. En aquel entonces una victoria te hacía sentir el dueño del mundo. O con una derrota se te acababa ese mundo, hoy ya no. Actualmente, pasa por otro lado. Uno tiene el respaldo familiar y sabe que hay cosas más importantes que el fútbol, pero la ilusión se mantiene intacta. Sobre todo cuando empieza una nueva temporada o mismo cuando se apoya la cabeza en la almohada se sueña con grandes logros. A veces, por vergüenza uno no los dice, pero siempre se sueña con lo más grande.
-Supongo que entre esos grandes logros estará la Copa Libertadores a la que Peñarol vuelve dentro de unos días.
-Sí, ahora tenemos la posibilidad de esta fase con un ida y vuelta muy difícil contra un equipo colombiano que salió vicecampeón de su país y que perdió la final hace poco. Sabemos que jugando de locales se hacen muy fuertes, pero para ellos también va a ser difícil. Tenemos todas las esperanzas de meternos en la fase de grupos y para eso estamos trabajando todos estos días.
-Decía que Independiente se hace fuerte en Medellín, pero Peñarol también porque su gente lo apoya siempre.
-Ni hablar, sabemos que contamos con el jugador número 12 que es la hinchada. Por eso sabemos que tenemos que estar muy bien preparados sobre todo en lo mental. Porque correr sabemos que vamos a correr y jugar vamos a intentar jugar, pero hay que estar preparados en lo mental. Trabajar mucho en la parte de la concentración, porque a nivel internacional un error se paga. Acá, a nivel local, a veces algunos equipos te perdonan si uno se equivoca, pero afuera seguramente se paga con un gol. Hay algunos muchachos del plantel para los que jugar Copa Libertadores es nuevo, pero los veo con unas ganas tremendas y confío mucho en mis compañeros.
-Supongo que se quedaron con bronca por no poder ir a jugar el partido con Corinthians.
-Sí, hubiera estado muy bueno y además, nos servía mucho para la preparación porque se iba a jugar de visitante y ante un equipo brasileño que tienen un fútbol de buen manejo, bastante parecido al colombiano. No se preocupan de llegar tan rápido al arco rival, sino que lo hacen con una buena retención de pelota. Por todo eso fue una lástima.
-¿Qué piensa de la fecha postergada del Apertura? ¿Se jugará? ¿Se adelantará como se dijo en un momento?
-Yo que sé. Ya a esta altura no me extraña nada, pero espero que no sea así porque si se juega a fin de mes va a ser entre los dos partidos que tenemos que jugar por la Copa. Pero nada me extraña porque acá cuando se planifican los torneos en lo que menos se piensa es en el jugador. Sería una más entre tantas perlas. A esta altura no me extrañaría que tuviéramos que jugar el 31.
-Al principio se refería al sacrificio que siempre está implícito en la pretemporada, ¿le cuesta estar en un lugar como éste? Sobre todo teniendo en cuenta lo lugares maravillosos donde habrá concentrado en Alemania.
-Sí, pero no olvidemos que nací en la Curva de Maroñas. Además, cuando uno está en el extranjero sabe que está viviendo en una realidad que es para pocos. Que tendría que ser para todos, pero no lo es porque el mundo es así. Uno sabe que esa realidad la va a vivir por pocos años y hay que tratar de mantener la cabecita bien puesta. Aprovechar esa oportunidad que se le brinda al que puede emigrar y hacer un peso para estar un poco más tranquilo o salir del menos diez, como se suele decir.
-¿O sea que no le cuesta estar acá?
-Más allá de las comodidades que no son las ideales para hacer este tipo de pretemporada, lo peor pasa por la cancha que está como la carretera, seca y dura. Son cosas con las que hay que convivir acá en Uruguay que por ahí se pueden prever o hacer de otra manera, pero creo que pasa por las ganas del que lo hace. Después, como siempre, el que pone la cara es el jugador. Y si te preparás en una cancha mala y después no das tres pases seguidos seguramente van a decir que sos un perro o que no servís. Pero son las leyes de juego y uno ya las conoce. Eso no significa que las acepte. Este no es lugar ideal, pero igual estoy recontento de estar acá con mis compañeros porque los veo cómo están trabajando día a día.
-Al final se solucionó, pero los partidos de la pretemporada estuvieron en duda por un tema económico.
-Hay que hacer fútbol porque sirve y mucho, pero a veces parece que los jugadores perteneciéramos a otro equipo. No se tira parejo de todos lados. Y por eso uno se encuentra con estos inconvenientes. Pero esto nos va a servir para unirnos y fortalecernos aún más. Y para saber que en este camino que iniciamos ahora, estamos solos. Porque por más que puedan venir a hablar o tratar de apoyarnos, no es así que llegan las soluciones. Todo esto demuestra que estamos solos, pero igual trataremos de sacar las cosas adelante.
En "Punta Pueblo" no hay televisión por cable y el pool no tiene bolas. De todas formas, los futbolistas se las ingenian para pasar las pocas horas que les quedan libres, de la forma más entretenida. Los más previsores se llevaron el play station, pero lo que nunca falta es el truco y las ruedas de mate. "Nos juntamos a jugar a las cartas. En el truco juego con Federico Pérez y estamos haciendo llorar a unos cuantos. A Omar Pérez y a Richard Núñez los tenemos de hijos. Les ganamos cuando queremos y cuando no queremos les ganamos porque sí. Tenemos un duelo con Pacheco y Correa donde nunca terminamos los partidos porque ellos son de tomarse su tiempo. Venimos invictos, ¡esperemos seguir así hasta el final de la pretemporada!".
Contento
"No estamos en el lugar ideal para una pretemporada, pero igual estoy recontento de estar acá con mis compañeros porque los veo como están trabajando día a día. Esto nos fortalece".
Apertura
"A esta altura no me extraña nada. Cuando planifican los torneos en lo que menos piensan es en el jugador. Si jugamos la última fecha a fin de mes, sería una más entre tantas perlas".
La copa
"Hay que trabajar en la concentración. A nivel internacional un error se paga. Acá, a veces, algunos equipos te perdonan si uno se equivoca. Pero afuera seguramente se paga con un gol"
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