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Un final emotivo hizo vibrar a toda la ciudad del YíDurazno gritó un nombre: ¡Mascarañas!
Textos | Raúl Mernies / Fotos | Leonardo Carreño
Llegaron casi pegados y la fiesta explotó en la plaza Sarandí de Durazno. Richard Mascarañas venía tan concentrado en no perder ni un centímetro que apenas levantó su mano derecha para festejar.
La primera etapa de Rutas de América quedó en manos del hombre que reina en el ciclismo nacional, el campeón panamericano que ganó la Vuelta Ciclista 2008 y que este año se puso la meta, junto al resto de los Alas Rojas de Santa Lucía, de adueñarse de las pruebas que se disputan en la carretera recorriendo el país.
Durazno no tenía claro quién había ganado porque los tres líderes cruzaron el globo inflable casi juntos. Esa llegada tan pareja fue el antecedente que necesitaban las casi 4.000 personas que se habían amontonado contra las cercas. La radio, otra vez en los altoparlantes que se escuchaban desde todos los rincones, dio el anuncio de que Mascarañas había pisado primero con su rueda el sensor del chip que tres horas y media antes había asegurado a la horquilla de su bicicleta.
La ovación fue unánime y el apellido del nuevo malla líder retumbó entre la intendencia, la iglesia, el banco y el resto del centro comercial de la ciudad, concentrado en ese punto.
Junto al ganador, y solo unos centímetros atrás, literalmente, entró Jorge Soto, defensor del equipo ganador de la contrarreloj del primer día, Villa Teresa, y muy poquito más atrás lo hizo Álvaro Tardáguila, del Dolores Cicles Club.
El recorrido de 148 kilómetros y 800 metros que unió San José con Durazno tuvo tres "picos" de emoción "contagiosa", y otros cinco que se vivieron sólo en la interna del pelotón, en cada embalaje.
Lo contagioso empezó a la salida de San José, donde el pueblo madrugó a pesar de la trasnochada que había generado el corso y volvió a poblar las calles para despedir al pelotón que se encaminaba hacia la Ruta 3.
INESPERADOS, En los primeros diez kilómetros sucedieron dos cosas inesperadas.
Primero un "cortado", el argentino Adrián Ibarra, que corre para el Sierra Alta de Chile, que sacó más de 500 metros de ventaja.
Segundo, una caída que detuvo la carrera. Una camioneta se tiró a pasar el pelotón y, como de costumbre, los pedalistas se dispusieron a ponerse atrás para aprovechar y "chupar rueda", ya que el vehículo hace el trabajo sucio de cortar el viento. El problema fue que al ver pasar la cola de la camioneta, José Segredo del Champagnat se volcó hacia la izquierda sin percatarse de que traía un trailer.
El manillar de Segredo hizo contacto y éste se desplomó. Junto a él cayó su compañero Tagliabue, que terminó siendo el más magullado.
Al instante los capitanes de cada uno de los 25 equipos se hicieron señas y se pusieron de acuerdo: había que parar la carrera.
Fueron siete minutos de tensión e incertidumbre hasta que la ambulancia asistió a los lastimados, que decidieron seguir en carrera. Mientras tanto Ibarra, el despegado, seguía sacando ventaja sin enterarse de lo que pasaba.
Una moto lo alcanzó y uno de los comisarios internacionales de la carrera le informó lo sucedido, pero el argentino decidió continuar, a sabiendas de que su ventaja sería absorbida rápidamente por el pelotón.
Tras cuatro embalajes, el premio de la Cima, los dos Sprinter y uno sorpresa, Trinidad se encargó de que el pasaje por su centro fuera inolvidable para cada uno de los 144 ciclistas y el resto de la inmensa caravana de autos y camionetas.
Un pueblo entero sonrió, sacó sus banderitas de Peñarol, Nacional, Uruguay y también aparecieron las del Olímpico Juvenil de Flores.
Como en un inagotable "Gracias por esto", las miradas de las familias a los lados de la carretera decían lo mismo que sus ojos. Nadie se cansó de saludar a los hombres del pedal.
Finalmente la Ruta 14 marcó el rumbo hacia la llegada. A esa altura ya no había "cortados" y la lucha por el esfuerzo en la punta del pelotón era reincidente en los nombres: Soto, Villanueva, Mascarañas, Moreira y Emanuel Saldaño.
Entrados en Durazno el cordón de gente fue aún mayor. Casi un kilómetro de constantes calles rodeadas de público, en medio de la reparadora sombra de los tradicionales plátanos que decoran la ciudad, fueron el embudo ideal que llevó a la intendencia, donde Mascarañas no necesitó hacer más que un simple gesto para que todo el pueblo lo honrara y lo aplaudiera mientras tapaba los colores de su Alas Rojas con el blanco de la malla líder.
1 ABANDONO se produjo en la etapa: fue el de Andrés Falcar, del Peñarol de Maldonado.
2 PEDALISTAS no largaron en San José: Ricardo González y Oscar Orellano, de la Federación de Artigas.
2 MAILLOTS lucirá el Alas Rojas hoy: el de Mascarañas y el de mejor equipo de la etapa.
Fanáticos de los adhesivos
El fanatismo de la gente no tiene límites, pero hay muchas veces que asombra. Mientras el equipo de Ovación almorzaba en "El Posto", tras la carrera que llegó a Durazno, algún "hincha" del diario El País vio el móvil estacionado a la sombra, no había nadie y se tomó la molestia de despegar uno de los adhesivos que lo identificaban.
La segunda etapa largará desde Paso de los Toros, por lo que los equipo que arribaron ayer a Durazno partieron hacia allí para pasar la noche y estar listos para largar hacia Tacuarembó a las 9.00 de la mañana. Esta etapa se caracteriza por ser rápida y tiene la dificultad de algunas grandes pendientes que seguramente harán su trabajo sobre el pelotón. De todas formas, se trata de una carrera directa y presenta un tramo ideal para atacar y embalar. Seguramente ese sea el espíritu de la fase de hoy, que prácticamente es en línea recta. Por eso habrá cinco embalajes más uno sorpresivo, que le darán al tercer día de Rutas de América una emoción tras otra.
Aunque la policía caminera logró evitar accidentes, hay quienes dan la nota y meten sus vehículos en la caravana sin tener nada que ver con la carrera, incluso extranjeros.
Cuando Segredo y Tagliabúe cayeron, los capitanes de los equipos decidieron detener la carrera por completo para que los atendieran como correspondía.
A pesar de la presencia de pedalistas de prestigio, los dos premios entregados por Rutas (Contrarreloj y 1ª etapa) fueron dominados por representantes locales.
Richard Mascarañas logró 4 segundos de bonificación en la clasificación general, al culminar la primera etapa, y lidera la general con 3:29´36".
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